Recomendaciones | Recommendations

Hay partes de tu cuerpo que no debes lastimar. Rápido: averigua cuáles son.

Cuando comiencen los ataques, repite esto: “mi renuncia no es perfecta”.

No te distraigas observando los pliegues que notas en tu ropa.

Si te acercas a tu oponente, extiende frente a tí los brazos. Espera de ese modo, fíjate que las luces no se apaguen.

Divide el cuarto donde estás en dos mitades. Deja una de ellas vacante. En la segunda, construye tu guarida.

Borra todos los indicios interiores. Convierte en un solo el conjunto de tus gestos.

________________________________________________________

There are parts of your body that you shouldn’t hurt. Quickly: find out which ones.

When the attacks begin, repeat this: “my renouncement is not perfect.”

Don’t be distracted by the wrinkles that you have noticed in your clothes.

If you approach an enemy, extend your arms. Wait in that position and be vigilant: make sure that the lights don’t go out.

Divide the room where you are in two halves. Leave one of them vacant. In the second one, build your refuge.

Erase all the internal indications. Turn all your gestures into one.

Things that a musician needs to know | Cosas que un músico tiene que saber

If you want something from another musician, playing-wise, you sure as hell want to ask for it nicely.

What happens on the road stays on the road. The rule is that what you do on the road, whether you are married or unmarried, is nobody else’s bussiness. If you want to take seven ladies up to your room, and you have the dough, go for it. Nobody is going to say nothing.

Be high profile when you’re putting your songs together, and mean what you say, but don’t run around in the street blaring a trumpet for no reason.

Understand how vicious this world is. Everything in this world disappears and vacates.

You got to be like an act, so therefore you cannot mingle, so you have to stay in the dressing room. The only time you see whoever you need to see is in your way home, after the show is over, but you can’t come out of the dressing room.

Your nose, your ears, your eyes, your rectum, your privates, those are parts of your body that you don’t want to fool with. And your arm.

Picture a cart being pulled by an ox. As the ox walks along, the cart leaves tracks behind it. The cartwheels may not be very big, but the tracks will stretch a long way back. Looking at a cart when it’s standing still, you can’t see anything long about it, but once the ox starts moving, you see the tracks stretching out behind you. As long as the ox pulls, the wheels keep on turning, but then comes a day when the ox tires and throws off its harness. The ox walks off and leaves the empty cart sitting there. The wheels no longer turn. In time the cart falls apart; its components go back into the four elements. As you go searching for sound within the world, the wheels of your cart turn ceaselessly and your track stretch endlessly behind you. As long as you follow the world, there is no stopping, no rest. But if you simply stop, the cart comes to rest; the wheels no longer turn. Creating bad karma is like this. As long as you follow the old ways, there is no stopping. If you stop, there is stopping. This is how we practice.

 

_______________________________________________________

 

Si quieres que un músico toque algo, es mejor que se lo pidas gentilmente.

Lo que sucede en la gira permanece en la gira. La norma es que lo que hagas en la gira, estés o no casado, no es cosa de nadie más. Si quieres llevarte siete damas a tu cuarto y tienes la plata para hacerlo, adelante. Nadie va a decir nada.

Mantén un perfil alto cuando estés componiendo tus canciones y dí lo que piensas, pero no andes tocando trompetas por la calle sin razón.

Comprende cuán perverso es este mundo. Todo en este mundo desaparece y se vacía.

Tienes que actuar como la atracción que eres; por eso, no puedes mezclarte con la gente, tienes que quedarte en el camarín. Las únicas veces en que puedes ver a quien sea que necesites es de camino a casa, cuando el show haya terminado. Pero no puedes salir del camarín.

Tu nariz, tus ojos, tu rectum, tus genitales, esas son partes de tu cuerpo que no debes maltratar. Y tu brazo.

Imagina una carreta que un buey arrastra. Mientras el buey camina, la carreta deja huellas a su paso. Puede que las ruedas no sean muy grandes, pero las huellas se extienden mucho. Cuando vés la carreta detenida, no hay nada de extendido en ella, pero una vez que el buey empieza a moverse, puedes ver las huellas que se extienden detrás tuyo. Mientras el buey tira, las ruedas siguen moviéndose, pero llega el día en que el buey se cansa y se desprende de su arnés. El buey se va y deja a la carreta vacante y parada en el medio del camino. Las ruedas no giran más. Con el tiempo la carreta se desintegra y sus componentes retornan a los cuatro elementos. Cuando buscas sonidos el mundo, las ruedas de tu carreta giran sin cesar y tus huellas se extienden indefinidamente. Mientras sigues al mundo, no hay detención, no hay descanso. Pero si te detienes, la carreta también lo hace; las ruedas no giran más. La creación de mal karma es así. Mientras sigues las maneras antiguas, nada se detiene. Cuando tú te detienes, se produce una parada. Así es como practicamos.

A lecture and a quote | Una conferencia y una cita

The conference was given by the fabulous Tibetan master Chögyam Trungpa, in his moment of (perhaps) biggest brilliance, at the beginning of the ’70s, when he conceived the expression that provides the title for the talk: “spiritual materialis.” It is improbable that you will understand much, but it is not difficult to find the original recording.

The quote is by David Standish, who writes that our planet consist of “separate spheres of sort: the outer crust; the mantle, which accounts for two thirds of the planet’s mass; a dense liquid layer of magma consisting chiefly of molten iron that’s about half the earth radius in extent; and a solid inner core inside that. The layer of molten metal is circulating, which creates electrical currents, which in turn create magnetic fields. The earth can be thought of as a great electromagnet” (Hollow Earth, Cambridge, MA: Da Capo Press, 2006).

El fabuloso maestro tibetano Chögyam Trungpa, en su momento de mayor brillo (tal vez), a comienzos de los años ’70, cuando concibió la expresión que le dá título a la charla de la cual el archivo que sigue fue compuesto: “materialismo espiritual”. Es improbable que lo entiendan, pero no es difícil encontrar el registro original.

La cita es de David Standish, que escribe que nuestro planeta consiste en “una serie de esferas separadas: la costra externa; un manto que representa los dos tercios de la masa del planeta; una capa de denso líquido que consiste principalmente en hierro fundido y se extiende por la mitad del radio de la tierra; y por fin, adentro, un núcleo sólido. La capa de metal fundido circula, y esto provoca corrientes eléctricas que a su vez crean campos magnéticos. Puede considerarse a la tierra como un gran imán eléctrico” (Tierra hueca, Cambridge, MA: Da Capo Press, 2006).

La Madre habla sobre la renuncia total | The Mother talks about total surrender

Es imposible decir en dos palabras quién era la persona a la que pertenecía la voz que pueden escuchar en la grabación que sigue: Mirra Alfassa, francesa, pintora, mística, discípula de Sri Aurobindo y directora del ashram que Aurobindo fundó en Pondicherry, en la India colonial francesa. Tampoco es fácil decir por qué, considerando mi impermeabilidad (¿será así?) a los avances religiosos, encuentro esta ejecución tan fascinante. No es difícil, en cambio, enterarse de los eventos principales en la vida del personaje: en Wikipedia, por ejemplo, donde se explica por qué la llamaban “la Madre” (o “la Madre Divina”). Como las imperfecciones de la grabación, la modalidad de murmullo característico de Mirra, las irregularidades de su inglés y las intervenciones que tuve que agregarle la vuelven a veces inteligible, aquí va la transcripción (primero traducida: más adelante pueden encontrar el original):

Ya ven, en la presente condición del mundo las circunstancias son siempre difíciles. El mundo entero está en una condición de lucha, de conflicto entre las fuerzas de la verdad y la luz que quieren manifestarse y la oposición de todo lo que no quiere cambiar y representa lo que está fijo en el pasado, es rígido y se rehúsa a partir. Naturalmente, cada individuo siente sus propias dificultades y confronta los mismos obstáculos. Hay solamente un camino para ustedes. Es la renuncia total, completa e incondicional. No me refiero solamente a abandonar las propias acciones, trabajos, ambiciones, sino también todos los propios sentimientos, en el sentido de que todo lo que hagan, todo lo que sean, exista exclusivamente para lo Divino. De ese modo sienten por encima de las reacciones humanas que los rodean. No solo por encima de ellas sino protegidas de ellas por un muro de Gracia Divina. Una vez que ya no tengan más deseos, más apegos, una vez que hayan abandonado toda necesidad de recibir una recompensa de los seres humanos, no importa quiénes sean, y sepan que la única recompensa que vale la pena obtener es la que proviene del Supremo. Y eso nunca falla. Una vez que hayan abandonado el apego a los seres y las cosas exteriores, sentirán inmediatamente en el corazón esta presencia, esta fuerza, esta gracias que están siempre con ustedes. No hay otra medicina. Es la única medicina para todo, sin excepción. Y para todos los que sufren hay que decir lo mismo. Todo sufrimiento es el signo de que la renuncia no es total. Cuando sientan en ustedes un ‘bang’, así, en lugar de decir ‘Oh, esto es malo’ o ‘Esta circunstancia es difícil’, dicen: ‘Mi renuncia no es perfecta’. Y entonces sienten la gracia que los ayuda y los orienta y así siguen. Y un día emergen en la paz que nada puede perturbar. Responder a todas las fuerzas contrarias, los contrarios movimientos (los ataques, los malentendidos, la mala voluntad) con la misma sonrisa que viene de la confianza plena en la Gracia Divina. Y esta es la única salida, no hay otra. El mundo es un mundo de conflicto, sufrimiento, dificultades y tensiones. Esta hecho de esto. Todavía no ha cambiado. Va a pasar tiempo hasta que cambie y para cada uno hay una posibilidad de salir. Si se recuestan en la presencia de la Gracia Suprema, esa es la única salida.

It is impossible to say in two words who was the person to whom the voice in the recording belongs: Mirra Alfassa, French, a painter and a mystic, a disciple of Sri Aurobindo and the director of the ashram that Aurobindo founded in Pondicherry, in a region of India that was a French colony. It isn’t easy either to say why, given that I’m so impervious (or so I believe) to religion, I find this performance so compelling. It is not difficult, instead, to find information on the life of the character: in Wikipedia, for example, where it is explained why she was called “the Mother” (or “the Divine Mother”). Because the many imperfections of the recording, the mumbling modality characteristic of Mirra, the irregularities of her English and the interventions that I had to add make the text occasionally unintelligible, here’s the transcription:

You see, in the present condition of the world, circumstances are always difficult. The whole world is in a condition of strife, conflict between the forces of truth and light wanting to manifest and the opposition of all that doesn’t want to change which represent in the past what is fixed, hardened and refuses to go. Naturally, each individual feels his own difficulties and is faced by the same obstacles. There is only one way for you. It is a total, complete and unconditional surrender. What I mean by that is giving up not only of one’s actions, work, ambitions, but also of all one’s feelings, in the sense that all what you do, all what you are, is exclusively for the Divine. So, you feel above the human surrounding reactions. Not only above them but protected from them by the wall of the Divine’s Grace. Once you have no more desires, no more attachments, once you have given up all necessity of receiving a reward from the human beings whoever they are and knowing that the only reward that is worth getting is that one that comes from the Supreme. And that never fails. Once you give up the attachment of all the exterior beings and things, you at once feel in your heart this presence, this force, this grace, that is always with you. And there is no other remedy. It’s the only remedy for everybody without exception. All those who suffer, it’s the same thing that has to be said. All suffering is the sign that the surrender is not total. Then, when you feel in you a ‘bang’ like that, instead of saying, ‘Oh this one is bad’, or ‘This circumstance is difficult’, you say, ‘My surrender is not perfect’. And then you feel the grace that helps you and leads you and you go on. And one day you emerge in that peace that nothing can trouble. You answer to all the contrary forces, the contrary movements – the attacks, the misunderstandings, the bad wills – with the same smile that comes from full confidence in the Divine’s Grace. And that is the only way out, there is none else. This world is a world of conflict, suffering, difficulties, and strains. It is made of it. It has not yet changed. It will take some time before changing and for each one there is a possibility of getting out. If you lean back on the presence of the Supreme Grace, that is the only way out.

Dos maravillas | Two marvels

De las cosas que se pueden encontrar en la sección de sonidos del sitio Ubu, hay dos que hasta ayer no conocía y que son extraordinarias. Una es Dreams, compuesta en 1964 por Delia Derbyshire y Barry Bermange (www.ubu.com/sound/derbyshire.html). La otra, Espaces inhabitables, fue compuesta en 1967 por François Bayle (www.ubu.com/sound/bayle.html). | Among the many things that can be found in the Ubu web site, there are two extraordinary ones that I didn’t know until yesterday. The first is Dreams, composed in 1964 by Delia Derbyshire and Barry Bermange (www.ubu.com/sound/derbyshire.html). The other is Espaces inhabitables and was composed in 1967 by François Bayle (www.ubu.com/sound/bayle.html).